- ¿Me encontrarías?
- Sólo a ratos.
- ¿Entonces que gano yo?
- Un beso.
- Un beso es poca cosa, yo quiero más.
- Pues te prometo un beso cada 15 de Enero. Así desde Febrero estaremos esperándolo, y cuando llegue el 14 no podremos apenas dormir.
- ¿Y si no me gusta?
- Eso es lo mejor. Porque, hasta el siguiente 15 de Enero, tendrás tiempo de olvidarlo.
